jueves, 1 de octubre de 2015

La noche de los lápices. MEL

Autor:MEL

La marcha por el boleto secundario (BES) se da en un contexto de alta conflictividad social y política y creciente violencia. Durante septiembre de 1975, en la plata y también en otras ciudades, se realizaron movilizaciones donde participaron gran cantidad de jóvenes. 
Fue en la capital de la provincia donde a partir del reclamo se logró una tarifa diferencial para los secundarios. Sin embargo, esta no fue la única actividad política que realizaban los militantes secundarios. Tampoco la única movilización callejera ocurrida en ese momento. 
A pesar de que la fuerte represión se hacia sentir en la madrugada del 8 de octubre de 1974 aparecieron los cadáveres acribillados de Roberto Achen y Carlos Miguel, militantes del gremio de trabajadores de la Universidad de La Plata y de la juventud Trabajadora Peronista. 

Lo que hoy se conoce como la Noche de los lápices fue parte del plan represivo puesto en marcha la dictadura. El 16 de septiembre de 1976, grupos de tareas conducidos por el general Ramón Camps secuestraron a Claudia Falcone (16 años), Francisco López Montaner (16 años) ambos alumnos del Colegio de Bellas Artes, María Clara Ciocchini (18 años) ex alumna de la Escuela Normal Superior de Bahía Blanca, Horacio Ungaro (17 años), Daniel Racero (18 años), ambos de la Escuela Normal Nº 3,  y Claudio de Acha (18 años), alumno del Colegio Nacional de la UNLP. Todos estos eran militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). Pero no fueron ni los primeros ni los últimos estudiantes secundarios secuestrados. 

Los chicos y las chicas tienen todo el derecho de estudiar y trabajar. 
Esa noche de los lapices habrá sido un noche horrible.